ACCIÓN PARA LOS CABALLOS

Del maltrato ordinario de los caballos o:
¡cuando los "aficionados" incondicionales de la crueldad no murmuran realmente a la oreja de sus caballos!
La "más noble conquista del hombre" (como dicen!) no es realmente el objeto más elemental del respeto por parte de sus conquistadores. El caballo, este equino que rindió, sin embargo, siglos durante, nobles y fieles servicios a los que se hicieron sus explotadores, es aún y todavía aquí o allí víctima de innumerables maltratos. Las guerras de todas las clases hicieron, en particular, hecatombes para cientos de miles de caballos.
Pero para permanecer más concretamente en el espacio lúdico contemporáneo que nos preocupa, nos proponemos denunciar la utilización del caballo en la corrida.
Ecuestre o pedestre, este última es fuente de una multitud de maltratos para este otro animal que es el caballo en las plazas de toros, camarada de infortunio del toro.

La corrida a pie:
El caballo del picador es, desde 1928, y por lo que dicen, aparentemente "protegido" de la carga del toro por una pesada gualdrapa. Ahora bien no es raro ver al grupo ecuestre invertido por este misma carga.
Numerosas son las eventraciones, el gualdrapa en cuestión no solamente no protege el abdomen del caballo, pero constituye por otro lado una verdadera desventaja cuando este último pretende levantarse.
Añadamos al cuadro los ojos vendados y las orejas atadas. No queda ya que por taparle las ollas de la nariz para que no sienta el desamparo del toro que pierde la sangre.
¡Las bellas almas verán en tales precauciones una manera de reducir la tensión del caballo en toda esta furia!
¡Bagatelas!

La corrida de rejón:
El caballo no tiene ninguna protección.
El jinete (sea hombre o mujer) obliga el caballo a un gesto contra naturaleza trayéndolo hacia el toro. Ciertamente se esquiva la carga muy a menudo, pero las heridas son numerosas. Podemos citar el muy reciente ejemplo de la "remolcadora a caballo" Maria-Sara ("rejoneadora") quién acaba de perder así dos de sus caballos.
No olvidemos el bocado y las espuelas utilizados de la manera más intempestiva con el fin de obligar por el dolor.
Solo es ver los ojos desorbitados para comprender el pánico de estos caballos.

¡Y se atreven a hablarnos de caballos-torero!
¡Re-bagatelas!

Un determinado Raphaël Durand (Rafi para los íntimos) nacido en Arles, y que comenzó en 1999, reconoce para los caballos una pasión.
El mismo declaró a Midi Libre - Libre al mediodía - del 20 de mayo de 2002: "Lo que es necesario saber, es que cuando se preparan los caballos para las corridas, se necesitan muchos ya que hay una enormidad de residuos." Actualmente tengo 7 caballos permanentemente y me los llevo todos a Nimes."

Conclusión
De arenas en mataderos, este involuntario colaborador que es el caballo, es considerado como material que se puede muy a ocio romper o estropear.
Que se trate de entrenamientos o de prestaciones durante las corridas, numerosos caballos, y caballos de desecho, terminarán así sus días.

Por todas estas razones, les pedimos firmar y hacer firmar - la petición.
Denunciemos juntos la corrida, que consiste en retirar a su medio natural, animales, toros y caballos, para ponerlos en condiciones tales que no pueden hacer nada mas que de sufrir siguiendo la voluntad de sus verdugos.
En eso, la corrida es la peor de las cobardías. Obtengamos, juntos, su abolición.